México por el Clima propone compras verificables con trazabilidad para cerrar brecha de energía limpia a 2030
Plantea 5 principios de calidad, uso exclusivo y verificación de terceros

La meta de generación limpia en México subió a 38 por ciento para 2030 y el país se ubica en 21 por ciento, de acuerdo con la Comisión Federal de Electricidad (CFE). La brecha es de 17 puntos en cuatro años.
Con ese diagnóstico, el Grupo de Trabajo de Energía y Descarbonización de la plataforma ciudadana e independiente México por el Clima presentó en el Papalote Museo del Niño la iniciativa “MWh Limpios: Compras que Transforman”, con respaldo de RE100, Climate Group y el Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE). En la presentación, moderada por Ana Lilia Moreno, Coordinadora del Programa de Regulación y Competencia Económica de México Evalúa, se expuso el diagnóstico del mercado y la propuesta de estándar.
La iniciativa reúne a más de 30 organizaciones fundadoras, entre ellas la Asociación Mexicana de la Industria Fotovoltaica (AMIF), la Asociación Mexicana de la Industria de Vehículos Eléctricos (AMIVE) y la Asociación Mexicana de Suministradores Calificados (AMSCA), suministradores como MPP Energía, LUXEM y TUTO, y startups como KOLTIN, FIDUZ y eva, Empresa con Valor Ambiental (EVA).
El planteamiento es que el cierre de la meta requiere activar las compras de empresas y gobiernos como señal de inversión, de forma complementaria a la nueva generación de la CFE y los proyectos mixtos.
El requisito de Certificados de Energías Limpias (CEL) permanece en 13.9 por ciento desde 2023 y los requisitos para 2027 a 2029 no han sido publicados. El país incumplió la meta de 35 por ciento a 2024, con 24.3 por ciento registrado por la Secretaría de Energía (SENER), y en 2025 retrocedió a 21 por ciento.
De acuerdo con el diagnóstico presentado por Rodrigo Esparza Vázquez, CEO y fundador de EVA, el problema no es la ausencia de compras, sino la ausencia de calidad en la compra. México carece de un sistema confiable de trazabilidad. No existe cancelación efectiva de CEL, no hay verificación de tercero independiente y el esquema actual permite acreditar consumo en el Sistema Eléctrico Nacional con Garantías de Origen de centrales depreciadas en Europa o hidroeléctricas de más de 50 años en África subsahariana, mediante autodeclaraciones.
“La calidad determina el impacto. No es lo mismo ser el off-taker de una central nueva que comprar una Garantía de Origen depreciada en Europa”, expuso Esparza Vázquez.
Propuesta de estándar mínimo
Ante ese vacío, la iniciativa presentó un estándar mínimo voluntario sobre qué significa comprar energía limpia en México. De acuerdo con los impulsores, no sustituye a RE100, sino que busca establecer un entendimiento común ante la falta de norma oficial.
Los cinco principios son: calidad que crea mercado; transparencia total entre energía y atributo ambiental, que pueden contratarse juntos o separados; origen, titularidad, trazabilidad y uso exclusivo, una sola vez; distinción entre compra y consumo, de cara a la trazabilidad horaria y el objetivo 24/7 carbon-free; y coherencia geográfica y temporal más verificación de tercero independiente.
“La sostenibilidad es local. Si tú consumes en el sistema eléctrico mexicano, tus compras deben ser en este sistema eléctrico, no en otro continente”, señaló Esparza Vázquez.
Tarifa verde y eficiencia
La iniciativa incluye dos componentes adicionales. El primero es el 70 por ciento del consumo nacional que se ubica en suministro básico de CFE. Ese portafolio incluye generación limpia –nucleoeléctrica, geotérmica e hidroeléctrica– que el usuario final ya paga, pero sin trazabilidad ni uso exclusivo. La propuesta es habilitar una tarifa verde regulada opcional para hogares e industria.
El segundo componente es vincular eficiencia y compra bajo la lógica de consumir menos y comprar mejor. El dato expuesto por José Antonio Orteaga Dufour, director general del FIDE, fue que el potencial de eficiencia en Latinoamérica es de más de 320 TWh, equivalente al consumo anual de México. El contexto del sistema incluye pérdidas de 20 por ciento en el SEN y una reserva de gas de tres días sin importación de Estados Unidos.
“La eficiencia energética no es complementaria a las compras de energía limpia sino un primer paso natural”, afirmó Orteaga Dufour.
Con base en datos del IPCC 2022 expuestos en el encuentro, solar y eólica son las opciones más baratas para mitigación, con reducciones de costo de 25 por ciento y 15 por ciento en cuatro años. Para alcanzar 38.5 por ciento a 2030 se requerirían más de 40 GW, el doble de los 22 GW anunciados por el gobierno federal.
De acuerdo con lo expuesto por Andrea Lozano Bravo, presidenta de la AMSCA, la mayoría de las empresas no cuenta con un área de procura energética, aun cuando la electricidad representa entre 35 y 40 por ciento de su gasto fijo.
“A pesar de los compromisos corporativos de reducción de emisiones, la mayoría de las empresas no cuentan con un área encargada para el análisis, revisión y procura energética, aún a pesar de que éste representa entre el 35 y 40 por ciento de su gasto fijo”, comentó Lozano Bravo.
FUENTE: ENERGIA A DEBATE