13 septiembre 2026
Las renovables dominaron la expansión eléctrica mundial con 860 GW en 2025

Las renovables dominaron la expansión eléctrica mundial con 860 GW en 2025
Las energías renovables representaron cerca del 89% de la nueva capacidad de generación eléctrica instalada en el mundo durante 2025, equivalente a unos 860 gigavatios (GW), según el informe Renewables and Power Outlook 2026 de Rystad Energy. La consultora prevé que esta proporción supere el 91% en 2026, impulsada principalmente por la energía solar fotovoltaica, la eólica y las baterías.
El avance confirma que el crecimiento del sistema eléctrico mundial está cada vez más dominado por tecnologías renovables. Rystad Energy estima que la solar, la eólica y el almacenamiento incorporarán conjuntamente unos 815 GW en 2026. De ese total, alrededor de 472 GW corresponderán a instalaciones solares, 145 GW a parques eólicos terrestres y 131 GW a baterías.
El ritmo de expansión, sin embargo, será algo menor que el registrado en 2025. La moderación estará relacionada principalmente con China, donde las reformas de los subsidios y las dificultades para integrar nuevos proyectos en la red están enfriando el auge de instalaciones. Pese a ello, el país seguirá aportando más de la mitad de toda la nueva capacidad renovable mundial.
Las fuentes renovables podrían cubrir el 36% de la generación eléctrica global al cierre de 2026 y superar el 50% en 2033. No obstante, este crecimiento deberá enfrentarse a un aumento acelerado del consumo: la demanda mundial de electricidad pasará de aproximadamente 29.000 teravatios-hora (TWh) actuales a más de 56.000 TWh en 2050, de acuerdo con las proyecciones de Rystad.
Asia encabezará esta expansión. China, que consumió más de 10.300 TWh en 2025, podría acercarse a 17.800 TWh a mediados de siglo. La electrificación del transporte, el crecimiento industrial, la urbanización y el aumento del consumo residencial serán algunos de los principales motores.
Los centros de datos agravan la presión sobre las redes
A esta transformación energética se suma el rápido desarrollo de la inteligencia artificial. El gasto de capital en centros de datos alcanzó los US$770.000 millones en 2025, más de seis veces los US$112.000 millones registrados en 2020. La inversión superó ese año a la destinada a las actividades de exploración y producción de petróleo y gas.
Los centros de datos constituyen actualmente el sector de consumo eléctrico con mayor crecimiento. Su demanda podría multiplicarse por siete entre 2020 y 2035, desde 257 TWh hasta 1.692 TWh, y representar cerca del 4% del consumo eléctrico mundial al término de ese periodo.
Su impacto sobre el sistema es especialmente intenso porque las instalaciones están concentradas en determinadas zonas, operan prácticamente de manera continua y necesitan un suministro firme. Estados Unidos, China y Europa lideran el desarrollo, aunque las limitaciones eléctricas están desplazando nuevos proyectos hacia regiones con mayor disponibilidad de suelo y energía.
Rystad Energy advierte que la cartera anunciada excede ampliamente la capacidad que las redes pueden absorber. Después de aplicar factores de riesgo a cada proyecto, la consultora calcula que alrededor del 52% de la capacidad eléctrica anunciada para centros de datos no llegará a entrar en operación para 2035.
La principal barrera es la infraestructura de red. En mercados clave, las colas para obtener una conexión eléctrica se extienden entre cinco y siete años. A ello se suma que los plazos de entrega de transformadores para subestaciones ya superan las 160 semanas.
Estas dificultades pueden paralizar instalaciones que ya cuentan con terrenos y financiación, pero que todavía esperan la asignación formal de capacidad eléctrica o la llegada de los equipos. Las cancelaciones de proyectos aumentaron de seis en 2024 a 25 en 2025, mientras que durante el primer trimestre de 2026 se contabilizaron más de veinte adicionales.
Fuente: Rystad Energy
Ante estos retrasos, algunos promotores están recurriendo a sistemas de generación instalados detrás del contador, especialmente turbinas y motores de gas, pilas de combustible y soluciones renovables combinadas con baterías. Estas alternativas pueden facilitar el suministro mientras llega la conexión, aunque también incrementan la competencia por equipos, trabajadores especializados y capacidad industrial.
Para Rystad Energy, el reto ya no consiste únicamente en movilizar capital o anunciar proyectos. La velocidad con la que puedan construirse redes, entregarse transformadores y obtenerse permisos determinará qué inversiones entrarán realmente en operación y cuáles permanecerán sobre el papel.
FUENTE: REVIEW ENERGY