30 de junio de 2026
La carrera renovable en México cambia de etapa: qué esperan quienes participaron en 9,5 GW de proyectos
Tras la adjudicación de decenas de iniciativas y la aceleración del calendario regulatorio, comienza una fase donde la ingeniería de detalle, la bancabilidad y el almacenamiento definirán qué desarrollos llegan efectivamente a construcción.

La adjudicación de proyectos ya no es el principal desafío del mercado mexicano. Con más de 3,3 GW renovables y 1,2 GW en almacenamiento ya asignados en la primera convocatoria prioritaria, otros 37 proyectos seleccionados bajo el esquema mixto con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y nuevos llamados en marcha, el foco ahora pasa por ejecutar los desarrollos dentro de plazos cada vez más exigentes.
En ese escenario, Enertis y Barlovento Applus+ aseguran haber participado en 9,5 GW de potencia renovable y 8,4 GWh de almacenamiento, además de intervenir en 12 de los 18 proyectos adjudicados durante la primera licitación privada, equivalente al 70% de las iniciativas ganadoras.
«En la primera licitación de diciembre de 2025 llegamos a la colaboración de un 70% de proyecto. Es decir que, de los 18 adjudicados, en 12 de ellos colaboramos en algún punto de la cadena de valor», afirmó César Triana Murcia, líder regional para México, Centroamérica y el Caribe de Enertis y Barlovento Applus+, en el marco de una entrevista exclusiva de Future Energy Summit (FES).
«Ya no solo lo enfocamos desde un punto de vista ingenieril, sino que lo que nos demanda el mercado es rapidez de respuesta, agilidad, versatilidad, un conocimiento profundo del marco regulatorio y del mercado», añadió
Actualmente, México concentra la mayor actividad renovable de Latinoamérica. A la cartera superior a 4,5 GW de proyectos renovables y sistemas de almacenamiento en desarrollo se suma la Segunda Convocatoria para la Atención Prioritaria de Solicitudes de Permisos de Generación e Interconexión, cuyo cronograma fue modificado por tercera vez.
Según el calendario vigente, las solicitudes podrán presentarse entre el 16 de julio y el 18 de agosto, mientras que la publicación de resultados quedó prevista para el 12 de septiembre, otorgando más tiempo para completar requisitos técnicos, regulatorios y de interconexión.
Durante la primera etapa de las convocatorias, la participación de Enertis y Barlovento Applus+ se concentró en ingenierías básicas y conceptuales, elaboración de términos de referencia para licitaciones, especificación de equipos principales, análisis para procesos de financiamiento y compraventa de activos.
«Actualmente hemos estado trabajando en ingenierías básicas, conceptuales, elaboración de términos de referencia para las licitaciones. Estamos hablando de equipos principales, módulos solares, inversores, aerogeneradores, EPCistas, obviamente el marco de las due diligence técnicas, tanto de financiamiento como de compraventa», detalló Triana.
El directivo agrega que uno de los objetivos consistió en anticipar la bancabilidad de los proyectos. En eólica, ello incluyó la instalación de torres de medición y sistemas LIDAR, mientras que en solar la compañía realiza campañas de ensayos con el único laboratorio móvil disponible en México para este tipo de evaluaciones.
¿Cómo se perfila la siguiente etapa?
Con los proyectos ya encaminados, el trabajo evoluciona hacia la ingeniería de detalle, directamente vinculada con la construcción, sin dejar de lado las due diligence técnicas para asegurar el cierre financiero de las inversiones.
«Si antes hablábamos de ingenierías básicas, conceptuales, ahora estamos hablando ya más ingenierías de detalle, ya directas a la construcción«, señala Triana.
Ese cambio coincide con otra transformación que atraviesa el mercado mexicano: la incorporación obligatoria de sistemas de almacenamiento equivalentes al 30% de la capacidad instalada de las nuevas centrales, con una duración mínima de tres horas.
«El diseño del sistema de almacenamiento de baterías ya no es tanto tecnológico, sino el enfoque tiene que ser diseñar el sistema de almacenamiento para cumplir con el sistema, para aportar al sistema eléctrico nacional», indicó el especialista.
Además, el ejecutivo explicó que las nuevas convocatorias demandan funciones adicionales como control de rampas, desplazamiento temporal de energía y regulación de frecuencia, por lo que el desafío consiste en diseñar activos capaces de mantener ese desempeño durante toda la vida útil del proyecto.
«La pregunta no tiene que ir orientada a qué servicios va a proporcionar el BESS, sino cómo puedo diseñar el sistema BESS para que pueda operar durante 15-20 años cumpliendo todos esos parámetros», afirma.
Las fechas estimadas de entrada en operación comercial, previstas entre 2027 y 2030, obligan además a incorporar desde ahora estrategias de degradación y augmentation para mantener el rendimiento de las baterías durante dos décadas.
«Actualmente lo que está pidiendo el mercado mexicano no es tanto el diseño de un proyecto de storage, sino diseñar el valor que ese sistema puede tener en el mercado eléctrico nacional», concluyó Triana.
FUENTE: ENERGIA ESTRATEGICA