Acelera México transición a energías limpias
El gobierno federal tiene proyectado adelantar diez años sus compromisos en materia de transición energética
Durante su participación en el foro del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE), Sección México, el funcionario detalló que para 2030 se pretende que el 38% de la producción energética nacional provenga de fuentes limpias, especialmente renovables.
«Queremos que para 2039-2040, esta cifra se eleve al menos al 50%», señaló Islas Samperio ante el auditorio de especialistas. Cabe mencionar que la meta del 38% para 2030 ya había sido mencionada anteriormente, pero el objetivo del 50% estaba contemplado originalmente para 2050, según la Estrategia de Transición para Promover el Uso de Tecnologías y Combustibles más Limpios publicada recientemente.
La actual administración se ha fijado como objetivo sexenal impulsar proyectos que sumen 32,000 MW de nueva capacidad instalada, de los cuales más del 70% corresponderá a energías renovables. «Esto significa que la transición energética será muy profunda y muy acelerada», enfatizó el subsecretario.
Según sus palabras, se trata de «un esfuerzo histórico que permitirá reducir el consumo y la importación de gas natural, fortalecer la soberanía energética y generar beneficios para el pueblo de México».
Islas Samperio destacó ante los ingenieros eléctricos y electrónicos del sector industrial, académico y de servicio público que, frente a los efectos evidentes del cambio climático, «realmente estamos contra el tiempo y México quiere aportar su granito de arena realizando esta gran transición energética».
El subsecretario enumeró algunos resultados tangibles del nuevo modelo de inversiones en generación renovable y almacenamiento:
La primera convocatoria para inversionistas privados asignó 17 proyectos prioritarios que suman más de 3,000 MW de nueva capacidad
Ya está en marcha la segunda convocatoria
Se emitió el primer fallo bajo esquemas de desarrollo mixto
Además de los proyectos de generación, se persigue como meta transversal lograr el acceso universal a la electricidad en 2030. Para ello, se contempla una inversión aproximada de 10,000 millones de dólares en transmisión y distribución.
«No se trata únicamente de aumentar la oferta energética y realizar una transición, sino también de mejorar, modernizar y robustecer las redes de transmisión y distribución», explicó el funcionario.
Como complemento, se proyecta integrar sistemas de almacenamiento que para 2030 sumarán aproximadamente 7 gigawatts de capacidad, tanto en baterías químicas como en sistemas de rebombeo, concluyó Islas Samperio.
