Acapulco, Gro., El gobierno federal plantea adelantar al menos 10 años parte de sus planes de transición energética. De acuerdo con el subsecretario de Planeación y Transición Energética de la Secretaría de Energía (Sener), Jorge Islas Samperio, se busca que en 2040, y no en 2050 como originalmente estaba formulado en documentos oficiales, 50 por ciento de la energía que se produzca en el país sea de una fuente limpia, en particular renovable.
“Esta meta de energías limpias que nos estamos proponiendo para 2030, queremos que 38 por ciento de la energía que se produzca en el país sea limpia, especialmente renovable. Si vamos más allá, hacia 2039, 2040, queremos que esta cifra aumente al menos a 50 por ciento”, dijo el funcionario durante su ponencia en el foro del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos, Sección México, que se lleva a cabo en esta ciudad.
La meta de 38 por ciento de la producción de energía limpia para 2030 ya había sido reiterada por autoridades del sector. La de 50 estaba planteada de manera oficial hasta 2050, según la Estrategia de Transición para Promover el Uso de Tecnologías y Combustibles más Limpios, publicada en 2024.
La nueva administración justo tiene como meta del sexenio empujar proyectos por 32 mil megavatios de nueva capacidad, de los cuales más de 70 por ciento corresponderán a energías renovables. “Eso quiere decir que la transición energética va a ser muy profunda, muy acelerada”, aseguró.
“Se trata de un esfuerzo histórico que permitirá reducir el consumo y la importación de gas natural, fortalecer la soberanía energética y generar beneficios para el pueblo de México”, reiteró Islas Samperio frente al gremio de ingenieros electrónicos y electrónicos convocados en el sector industrial, la academia y el servicio público.
Asimismo, una de las principales metas transversales es alcanzar el acceso universal a la electricidad en 2030 y, como parte de ese objetivo, la inversión en transmisión y distribución equivale a aproximadamente 10 mil millones de dólares.
“No solamente se trata de aumentar la oferta energética y de hacer una transición energética, sino que debe acompañarse de una mejora, modernización, robustecimiento de las redes de transmisión y distribución, así como de la integración de una cantidad importante de sistemas de almacenamiento”, puntualizó Islas Samperio.
FUENTE: LA JORNADA